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Partes de la uva

Sobra decir que la uva es el ingrediente principal en la elaboración del vino, pero lo que si es importante conocer son las diferentes partes que componen la uva.

Pero antes de entrar a enumerar las diferentes partes de la uva, es importante que conozcamos la importancia que tiene este fruto en el resultado final del vino. Históricamente, el objetivo de los vinicultores era producir el mayor número posible de uvas y, de este modo, tener grandes cosechas que dieran como resultado grandes cantidades de vino. Pues bien, este planteamiento va variando con el paso de los años. Ahora mismo, aunque hay vinos donde se cuida algo menos la calidad de la vid (vinos a granel y básicos de mesa), la importancia de la calidad de la uva es clave para entender la calidad final del vino, por eso, no solo se busca grandes producciones, si no que se busca una uva perfecta en cuanto a la maduración de cada una de sus partes.

Para entender como de buena es una uva, tendremos que tener en cuenta muchos factores, como son el suelo donde están plantadas las vides, el tiempo de fermentación de la uva y las condiciones meteorológicas de la zona. También es clave el momento de la vendimia, del que te hablamos en este artículo.

¿Cuáles son las partes de la uva?

Partes de la uva

Aunque cada especie de uva tendrá un color, una forma e, incluso, un tamaño diferente, todas están compuestas por dos partes muy bien diferenciadas, el raspón o escobajo, que es la parte leñosa que la sujeta, y el propio fruto.

  • Leñón o escobajo: Es la parte de la raíz que se une a la uva y une uvas entre sí, formando los racimos. Su función principal es la de sujetar y alimentar la uva, introduciendo en ella los nutrientes necesarios para su buena maduración. En una gran mayoría de vinos, es descartado en el momento que se recoge la uva, mediante el despalillado de esta, pero nos podemos encontrar algunas elaboraciones donde es incluido parcialmente para darle más cuerpo al vino y sabores herbáceos.
Partes de una uva

En cuanto a la uva como fruto, está a su vez dividida en tres partes principales:

  • Hollejo: Es la piel que funciona como envoltorio del fruto. Esta formado por un recubrimiento ceroso que se conoce como pruina y que es el encargado de contener el liquido interno de la uva y las pepitas. Además, también contiene levaduras y taninos claves para la elaboración del vino.

    Es una parte importante en la elaboración del vino, ya que, además de introducir una gran cantidad de levaduras en el vino, son los pigmentos del hollejo los que dan el color al vino, sobre todo en elaboraciones tintas.

  • Pulpa: Es, sin duda, la parte del fruto más abundante y se encuentra protegida por la piel. También podríamos decir, que es la parte más importante a la hora de producir un vino, ya que contiene muchos de los componentes principales que llegarán al vino finalizado.

    De este modo, la pulpa está compuesta por azúcares, vitaminas y otros compuestos que la uva usa como alimento. Es esto último, lo que da los azúcares y la acidez necesaria al vino y que hacen su función durante la fermentación de este, dando lugar al alcohol.
    En la gran mayoría de variedades de uva, el mosto que compone la pulpa, es incoloro, lo que permite combinar diferentes variedades sin que esto afecte al color final del vino.

  • Pepitas: Se tratan de las semillas de la vid y, por lo tanto, las encargadas de la reproducción de las uvas. Generalmente, cada uva contiene entre 1 y 4 pepitas y son ricas en taninos y en aceites que facilitan el crecimiento de nuevas uvas. Son estos taninos los responsables del amargor, la astringencia y los que forman la complejidad del vino.

Te dejamos un listado con las principales variedades de uva de España por si quieres conocer más.

Por tanto, todas las partes de la uva influyen en menor o mayor medida en el resultado final del vino.

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