Menú Cerrar

Guía de cata para avanzados

Como ya estuvimos viendo en la guía de cata para principiantes, una cata de vino consta de 3 fases. En esta guía de cata para avanzados, vamos a profundizar en los detalles que pueden descubrirse de un vino si conseguimos entrenar nuestros sentidos. Para ello, solo hay un secreto: probar y probar vinos. ¡Anímate!

aromas del vino

Intentar describir todos los aromas y matices del vino es ardua tarea ya que pueden ser infinitos. Por ello, vamos a profundizar en los conceptos de los que ya hemos ido hablando aquí: los aromas primarios, secundarios y terciarios del vino.

Aromas primarios

Se definen los aromas primarios como aquellos que proceden de la planta, de la variedad de uva con la que esté elaborado el vino. Como su propio nombre indica, se remontan al primer nivel del mosto. Se pueden clasificar en los siguientes:

  • Aromas florales: jazmín, violeta, rosa, lila, azahar, etc.
  • Aromas Vegetales: eucalipto, pimiento, menta, etc.
  • Aromas Frutales: piña, melocotón, pera, manzana, fresa, etc.
  • Aromas Minerales: brea, pizarra, caliza, etc.

Aromas secundarios

Los aromas secundarios son aquellos que proceden de una segunda fase en la elaboración del vino, que es la fermentación alcohólica o maloláctica. Estos aromas varían según las levaduras que se utilicen para fermentar el vino, que pueden ser naturales o seleccionadas. Cuando se seleccionan las levaduras en las bodegas, se controla mucho mejor la fermentación. Un vino natural o ecológico se caracteriza por la no selección de las levaduras, dejándolo fermentar con las levaduras naturales.

Sabiendo esto, los aromas secundarios se clasificarían como:

  • Aromas de fermentación: pan, bizcocho, bollos, etc.
  • Aromas lácticos: queso fresco, yogurt, leche, etc.
  • Aromas amílicos: barniz, plátano, esmalte de uñas, etc.

Aromas terciarios

En esta guía de cata para avanzados entendemos que nuestros lectores ya tienen suficiente experiencia como para apreciar los vinos de crianza. Si no es así, no desesperes, lo único que has de hacer para solucionarlo es beber y probar vinos con crianza. Los aromas terciarios son aquellos que proceden del tiempo de crianza de un vino y va a depender del tipo de barrica y del tiempo de crianza entre otros factores la variación en estos aromas.

  • Aromas de barrica: madera, ahumado, café.
  • Aromas de la crianza: cuero, pieles, frutos secos, etc.
Vino blanco Toledo Mernat joven

Mernat blanco joven

Mernat Blanco Joven es un vino afrutado, suave y muy aromático que es ideal para cada momento del día. 100% Chardonnay cultivadas en los Montes de Toledo. Delicioso y refrescante.

Precio botella: 4,50€

COMO RECONOCER LOS DEFECTOS DEL VINO

Los aromas también nos van a indicar defectos en el vino y pueden ser fácilmente reconocibles sabiendo lo que tenemos que buscar. Por eso es tan importante, en las fases de la cata, que la fase olfativa esté antes que la fase gustativa. Si reconocemos alguno de estos aromas de defectos en el vino, será mejor que abramos otra botella.

  • Aroma a oxidación: en este caso, notaremos que no hay un toque frutal en el vino y saldrá a la luz un aroma parecido a la acelga o al caldo de carne.
  • Aroma a corcho: Olor a humedad al descorchar una botella no es buena señal. Han podido penetrar hongos a través del corcho y es fácilmente reconocible también, solo has de recordar cómo huele una habitación con goteras.
  • Aroma sulfuroso: Si descorchas una botella y huele como si hubieses encendido una cerilla, no lo dudes: abre otra.
  • Aroma ácido: cuando el vino huele a vinagre o a la acetona que usamos para quitar el esmalte de uñas decimos que es un vino que se ha picado.

Esto puede ocurrir cuando hemos conservado una botella de vino en unas condiciones poco idóneas, por ello, ten siempre en cuenta las claves para conservar tus botellas en casa:

  • Nada de luz directa del sol
  • Temperatura constante, según lo que indique la bodega.
  • Lugares oscuros y Stock humedad.

TEXTURAS DEL VINO

Profundizamos ahora en la fase gustativa del vino y vamos a ver qué significa la textura del mismo. Todos conocemos lo que es la textura de un alimento y sabemos que en un estado líquido, las texturas no van a ser tan variables como en un alimento sólido. Aún así, vamos a ver qué texturas puede presentar un vino y en qué se diferencian:

  • Textura viscosa: llamamos viscosidad en un vino a la textura grasa del mismo. Cuando decimos que un vino es redondo, nos estamos refiriendo a la viscosa del líquido, cuando impregna toda la boca. No quiere decir que sea como un gel, pero sí un líquido lo suficientemente pesado para dejar con sabor toda la boca cuando pasa por nuestras papilas gustativas.
  • Textura efervescente: el carbónico que presente el vino nos va a aportar una textura efervescente.
  • Textura granulosa: este tipo de textura, que se presenta como una arena muy fina en el líquido tiene que ver con los taninos que contenga el vino. No llega a ser tan gruesa como los posos del café, pero seguro que los has visto alguna vez en el fondo de la copa de un buen vino tinto.

Esperemos que hayas disfrutado esta guía de cata para avanzados, seguiremos profundizando en los matices de la cata para conseguir que seas un auténtico experto.